Shevat 5784: Es la hora de entrar por la Puerta de las Aguas y ascender

Este es el mes de entrar por la puerta de las aguas, recibiendo el refrigerio y la renovación, mientras nos dirigimos hacia las promesas de Abba. Es el mes ideal para revisar nuestras raíces y asegurarnos de dar buenos frutos para recibir la abundancia de bendiciones. Haz oído sordos a las mentiras del enemigo que tratarán de impedirnos el acceso al lugar secreto de Abba Padre. Es el mes de decidir si dejamos que el enemigo robe nuestra herencia en Adonai, o nos mantenemos firmes, en la autoridad que Yeshua nos ha dado, recibiendo Su porción para esta temporada.

El ladrón debe estar fuera del jardín porque él solo desea robar todo lo trabajado, lo esperado y lo dado por gracia que es lo necesario para un momento como este. ¿Están tus muros levantadas? , ¿eres un atalaya en los muros y en las puertas?. Este mes el Padre te pregunta: ¿qué ves como atalaya?, ¿qué ves estando sentado al lado de Yeshua?. No lo que ves desde la perspectiva del mundo, con todo lo que sucede. Shevat es el undécimo mes del calendario bíblico y dura desde el 11 de enero al 19 de febrero del Calendario Gregoriano. Es el segundo mes invernal en Israel, una temporada de lluvias. Entremos por la puerta de este nuevo mes bíblico juntos, con el diseño victorioso del cielo. ¡Manténte firme y entra al Lugar Santísimo!.

El mes del agua y el aceite

Este es el mes de la tribu de Asher (Aser), que está representado por el olivo y también por la constelación de Acuario, el aguador. Hay una revelación especial durante este mes, en las Escrituras hay una profunda comprensión acerca del tiempo y las estaciones en las que ahora nos encontramos. Sabemos que en lo natural, el agua y el aceite no se mezclan pero, ambas son sinónimos de unción en las Escrituras (Marcos 6:13). También significan consagración (1 Reyes 1:28-53), curación (Santiago 5:14), Espíritu Santo (Juan 7:37-39), ser apartado del mundo (1 Pedro 3:21-22), activación (Hechos 10:47) y nuevo nacimiento de lo alto (Juan 3:4-8). Este mes es el tiempo propicio para recordar las promesas de Adonai y hacerlas realidad, hemos nacido de nuevo y hemos sido ungidos para ser testigos de Yeshua, hemos sido transformados según el Espíritu. Será una pena para el mundo si damos por sentado lo que hemos recibido, no es cualquier cosa, es la misión dada por Dios, transferir la bendición a aquellos que no tienen salvación a través del nombre de Yeshua.

Este es el mes en que nos despojamos de todas las cosas que nos alejan de nuestro llamado y propósito en Yeshua. El aceite y el agua se asienta uno encima del otro, espiritualmente representa nuestra nueva realidad, nacidos de lo alto, nuevas creaciones en Cristo, viviendo en el mundo pero también sentados a la diestra del Padre (Hebreos 1:3). En dos lugares a la vez, la realidad del cielo se ha convertido en nuestra realidad aquí en la tierra y también para las personas con la que entramos en contacto. Si esto no se ha manifestado en tu vida, ¿qué lo impide?. Quizás sea porque es más común que nos conformemos a este mundo que a nuestra nueva identidad como ciudadanos del cielo, hijos e hijas de Dios. Solo tenemos dos opciones, la primera es integrarnos a nuestra nueva vida e identidad y la segunda es simplemente apartarnos para no ser una piedra de tropiezo para los demás, facilitando que otros encuentren la salvación. El lavamiento con las aguas y la unción son un recordatorio para este Shevat. Debemos ser la persona que Adonai nos ha llamado a ser , haciendo caso omiso al miedo y a la complacencia que nos impide ver a Dios en ti y a Él en nosotros. Recuerda, Yeshua te guía sumergirte en corrientes de aguas apacibles y cristalinas. Después Él unge tu cabeza con aceite mientras te sientas a la mesa que Él ha preparado delante de ti, en presencia de tus enemigos (Salmo 23).

Tu Bishvat (El año nuevo de los árboles)

El 15 de Shevat (25 de febrero) celebramos Tu Bishvat , aquí en Israel, es uno de los cuatro Años Nuevos del Calendario Bíblico. Este se enfoca en los árboles y su fruto, las lluvias han refrescado la tierra y la cosecha está pronta , la primavera se aproxima. Aquí en Israel, particularmente recordamos Deuteronomio 8:7-10:

“7 Porque YHWH tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes; 8 tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel; 9 tierra en la cual no comerás el pan con escasez, ni te faltará nada en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacarás cobre. 10 Y comerás y te saciarás, y bendecirás a YHWH tu Dios por la buena tierra que te habrá dado."

Esta palabra no es sólo para Israel durante el mes de Shevat , también es para nosotros. Somos una tierra fértil gracias al Dios de Israel y como templos del Espíritu Santo, nuestro fruto es abundante. Sus promesas son extraordinarias para nuestra vida y el fruto del Espíritu es abundante, tanto dentro como alrededor de nosotros. ¡Eres una tierra de abundancia!. Este mes es el momento de recibir las bendiciones tanto naturales como espirituales, aquellas que han sido robado por el enemigo. Están listas para ser cosechadas y están acompañadas por las oportunidades que Adonai te han presentado recientemente. Recibe las promesas del Rey de Gloria en este Shevaty que esas bendiciones sean para gloria del Altísimo.

ID DLI: Acuario

La palabra Shevat hace referencia a las fuertes lluvias del mes y es cuando el invierno llega a su fin. No es una coincidencia que la constelación visible en los cielos de Israel durante Shevat sea “Id Dli” que es un cántaro de Agua vertiendo agua, también conocida como Acuario. A continuación, analicemos el diseño de Shevat desde los cielos y lo traeremos a la tierra. Id Dli muestra a un hombre vertiendo agua dulce de un cántaro, para los peces que están a sus pies. Este es un claro paralelo natural con la actual temporada de lluvias, pero también tiene un mensaje espiritual. En esta constelación, el hombre representa a Dios, el agua es el Espíritu Santo y los peces como nosotros, los hijos de Dios recibiendo las aguas de su Espíritu. Este es un mes de abundancia tanto en lo natural como en lo espiritual y esto viene de parte de Adonai.

“Id Dli”es un recordatorio de que no importan las circunstancias, Yeshua ya preparó un camino para nosotros así que no debemos preocuparnos o estar ansiosos por lo venidero. En su camino uno no se preocupa por los gigantes, simplemente los enfrentamos porque están obstaculizando sus promesas. Nos regocijamos en su promesa, sabiendo que si Él lo prometió, también eliminará a los gigantes que se hallen en nuestro camino, pero eso solo pasará si elegimos cruzar el río Jordán y encaminarnos hacia la tierra prometida. El siguiente elemento en el que nos enfocaremos es el agua (el Espíritu Santo) que se derrama durante este mes, recordando que Yeshua ascendió a la diestra del Padre para que nosotros recibiéramos el Espíritu Santo. "Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas [maravillosas] de Dios, sino el Espíritu de Dios” (1 Corintios 2:11). En Isaías 44:3 encontramos otra promesa para este mes: "Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos;". El Padre está derramando una doble porción de su espíritu y sus bendiciones durante este mes, ¡mantente expectante! pero no te decepciones cuando algo no suceda como tú te esperabas.

Sólo debes saber que todo ya ha sido preparado.¿Crees que los discípulos de Yeshua sabían cómo iban a pasar la Pascua con su maestro en Jerusalén cuando Él era el hombre más buscado en Israel?. No, pero sí sabían que lo harían. “Él les dijo: He aquí, al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle hasta la casa donde entrare, 11 y decid al padre de familia de esa casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?" (Lucas 22:10-11). Todo ya había sido preparado de antemano, cada detalle y los discípulos ni siquiera lo sabían. Esto nos enseña de que cualquier tipo de provisión que necesitamos en nuestras vidas ya contemplada. Yeshua no sólo les dijo a Sus discípulos dónde estaría el hombre con el que se tenían que encontrar, sino que también puso la palabra en sus bocas. Él nos da todo lo que necesitamos para la temporada en la que nos encontramos, pero depende de nosotros dar los pasos de fe para completar nuestra misión. Cuando Adonai da la visión, así como lo hizo con Sus discípulos, también da la provisión y todo lo que necesitamos para cumplir esa visión. Si Yeshua se te presentara cara a cara y te dijera que fueras y hicieras algo por Él, irías y lo harías a la perfección. Si sabes que tienes un llamado, una visión o una promesa de Dios, actúa como si Yeshua estuviera parado frente a ti, diciéndote que Él te ha dado todo lo que necesitas para que esto suceda y da un paso de fe, luego otro y otro hasta que lo alcances. Tal como lo representa Id Dli en el cielo nocturno, Adonai ha derramado Su Espíritu, dándonos todo lo que necesitamos para cumplir todo lo que tenemos por delante. Manténte firme, como un atalaya en los muros y a las puertas de nuestra ciudad y nación, levantemos la cabeza (Salmo 24) y asegúrate de estar listo para dar la bienvenida al Rey de Gloria.

El árbol vigilante y el aceite

Los almendros, son conocidos como árboles vigilantes y están floreciendo en Israel. En este momento es cuando la savia comienza a subir aunque no sea visible a simple vista pero los Almendros saben lo que viene, son Árboles Vigilantes, florecen incluso antes de que crezcan las hojas para permitir al hombre entender el tiempo y la estación de la que salimos y a la que entramos. En hebreo, almendra o “Shakay” tiene como raíz la palabra "Shamar" que significa velar, poner cerco protector, proteger o defender. Es la misma palabra usada en Génesis 2:15, cuando YHWH le dijo a Adán y Eva que cultivaran y guardaran el Jardín del Edén. También es usada la misma palabra cuando fueron expulsados del jardín y un querubín fue puesto a la entrada de la puerta del Edén para "Shamar" la entrada al Árbol de la Vida (Génesis 3:24). Al igual que los atalayas en los muros, observan desde lo alto lo que se aproxima y avisa a la ciudad que se preparare, esto también lo hace el Almendro. Jeremías 1:11-12 ejemplifica perfectamente lo que significa ser un centinela del Reino y es lo que estamos llamados a ser durante este mes. “Vino a mí la palabra de Adonai, diciendo: “Jeremías, ¿qué ves?” Y yo dije, "Veo una vara de almendro." Entonces Adonai me dijo: “Bien habéis visto, porque Yo estoy velando [activamente] por Mi palabra para que se cumpla”. Es tiempo de subir hacia los muros celestiales, entrar al salón del trono del cielo (Mateo 16:19), para saber cuál es la situación actual y lo que está por venir, para dar un certero informe tanto para nosotros como para el Cuerpo del Mesías. Esto es lo que somos llamados a ser: atalayas que conocen los tiempos y las estaciones como los hijos de Isacar. ¿Conoces la hora y la temporada?, ¿sabes qué hacer?. ¿Estás viendo desde la perspectiva celestial, o con la terrenal?, ¿estás detrás de la puerta adivinando lo que viene?

Asher: El árbol de la vida

Aser fue el octavo hijo de Jacob, el segundo hijo de Lea, nacido de su sierva Zilpa. El significado de Asher es felicidad. Cuando Moisés profetizó sobre las doce tribus, dijo de Aser: “Bendito sobre los hijos sea Asher; Sea el amado de sus hermanos y moje en aceite su pie.” (Deuteronomio 33:24). Esta tribu estaba ubicada a la esquina noroeste de Israel, Asher tenía la costa del Mar Mediterráneo como límite occidental y era una tierra muy fértil. Recibieron más lluvia que la mayoría de la nación, era una tierra con ricos pastos y huertas. También eran particularmente conocidos por su abundancia en olivos y sus enorme cantidad de aceite de oliva. Tenían trigo, agua, vino y aceite en abundancia. Además tenían más que suficiente que incluso exportaban. De hecho, Asher produjo tanto aceite de oliva que hasta el estandarte de la tribu es el olivo. El Salmo 1:3 nos dice que "Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prospera". Ahora, la pregunta es: ¿Cómo están nuestras raíces en esta temporada y dónde están plantadas?. ¿Qué tipo de fruto estamos dando?. No sólamente frutos financieros, sino ¿cómo son mis relaciones con las personas que me rodean y lo más importante, con Yeshua?. ¿Cómo me trato a mí mismo y a los demás? ¿Estamos viviendo el amor del Padre o la rutina del mundo?. ¿Eres feliz?. Para tener un buen el fruto tenemos que comenzar teniendo una buena raíz, y para saber si el fruto es bueno, necesitamos conocer cuál es el buen fruto según la Palabra. Si tu escudo familiar fuera el Olivo, que es parecido al árbol de la vida, ciertamente querrías representar bien a tu familia. Eso es lo que estamos llamados a hacer como embajadores del Mesías y también como una familia del Reino.

Isaías 11:15 nos da una base para tener una mejor comprensión de cómo podemos examinar nuestra vida, de acuerdo a la Palabra. Hablando de Yeshua, el profeta dijo: “Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. 2 Y reposará sobre él el Espíritu de YHWH; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de YHWH. 3 Y le hará entender diligente en el temor de YHWH. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos;” La verdadera raíz de Yeshua es el Padre, y como Renuevo, Él tomó los 7 atributos del Espíritu Santo. Esta es la Menorá, los 7 candeleros de los que se habla en el Apocalipsis. Estas son las 7 ramas, pero ¿qué pasa con la fruta?

“Mas el fruto del Espíritu [el resultado de Su presencia dentro de nosotros] es amor [desinteresado por los demás], alegría, paz [interior], paciencia [que no es la capacidad de esperar sino la de saber cómo actuar mientras esperamos], benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley." (Gálatas 5:22-23).

Somos llamados a examinarnos desde la raíz hasta el fruto, antes de entrar por la Puerta de las Aguas durante este nuevo mes Bíblico de Shevat. Sabiendo que todos necesitamos ayuda del Eterno “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” (Hebreos 4:16).

Entrando por la Puerta de las Aguas

En el primer día de este mes bíblico, Moisés recitó todo el libro de Deuteronomio , durante 37 días. A la vez fue también una reprimenda y una exhortación para Israel. Un recordatorio de que por 40 años, debido a su incredulidad, cuando estaban a punto de entrar a la tierra prometida no pudieron. Ahora, una nueva generación se encontraba en el mismo punto y Moisés les estaba transmitiendo las leyes dadas en el Monte Sinaí, diciéndoles las bendiciones les alcanzarían si seguían los estatutos de Dios pero que si no las cumplían solamente obtendrían las maldiciones. Antes de ascender al monte Nebo y morir, Moisés animó a Josué y a todo Israel, antes de cruzar el río Jordán hacia la tierra prometida, le dijo: “Sé fuerte y valiente, porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que Adonai ha jurado a tus padres que les daría y tú se la darás en herencia. Es el Señor quien va delante de ti; Él estará contigo. No te dejará ni te abandonará. No temas ni desmayes” (Josué 1:9).

Esto nos lleva a otro gran momento, cuando Judá regresó a la tierra prometida después del exilio en Babilonia, cuando Nehemías terminó la reconstrucción de los muros y la restauración de las puertas de Jerusalén, enfrentándose a una gran resistencia por parte de sus enemigos que no quería ver los muros levantados. Pero el mayor desafío se presentó dentro de los muros, entre el pueblo de Jerusalén. ¿Están tus muros levantados o tus enemigos desean que los mantengas derruidos? . Sin muros, el templo de YHWH en Jerusalén estaba indefenso, como somos templos vivientes del Espíritu Santo, sin nuestras defensas el enemigo puede entrar. Una vez que los muros son levantados la amenaza externa ya no es apremiante, ahora el peligro viene desde adentro. En Nehemías 8, después de que los muros de Jerusalén fueron reparados, Esdras se puso al frente de la Puerta de las Aguas , reunió al pueblo y leyó la Ley, tal como Moisés la había leído a Israel antes de entrar en la tierra prometida. Los corazones del pueblo fueron tocados y lloraron porque se dieron cuenta que habían pecado contra la Ley de Adonai, pero ese mismo día coincidía con el primer día de celebración de la Fiesta de los Tabernáculos, donde vivirían en tiendas hechas de diferentes tipos de árboles y ramas, recordando el paso de Israel por el desierto y cómo YHWH proveyó en cada paso del camino. No solamente era una convicción en el corazón, un avivamiento tuvo lugar cuando Esdras leyó la Palabra, enfrente de la puerta de las Agua. Reconocer y arrepentirnos de nuestros pecados, regocijarnos y recordar la provisión de Dios es lo que tenemos que hacer durante este mes bíblico de Shevat. Este es nuestro desafío y recordatorio al sumergirnos en las aguas del río de vida, mientras profundizamos Yeshua nos extiende Su mano, como lo hizo con Pedro, después de caminar sobre las aguas (Mat. 14:26 -29, Apocalipsis 4:1, Sal. 46:4). El llamado de Jeremías 33:3 está resonando durante este Shevat mientras somos llamados a lugares más profundos, para encontrar los misterios que aún no han sido revelados en un tiempo y una estación como esta. Presta atención al llamado de Apocalipsis 4, donde Dios nos dice: "Ven aquí". La clave para profundizar en las aguas de Dios y elevarse en los lugares celestiales es el óleo de adoración, María Magdalena derramó este perfume sobre los pies de Yeshua, en adoración en Espíritu y Verdad (Juan 4:23-24).

Conclusión

La lluvia está cayendo durante este mes, la lluvia de bendición, de crecimiento y de limpieza. Su voz es como muchas aguas, como el trueno y el relámpago, su voz convertirá la noche en día, revelando los planes y las maquinaciones de satanás. Es tiempo de pedirle a Yeshua que nos lave los ojos así como lo hizo con el ciego para que pudiera ver, dejemos de ver las distracciones del enemigo. Al igual que el hombre que alguna vez fue ciego, fijémonos en Yeshua solo viéndole a Él veremos el mundo que nos rodea. Este es un mes en el que debemos anhelar oírle decir: "has visto correctamente". Tal como el árbol de Asher, el olivo, debemos mirar nuestras raíces y nuestros frutos, para comprobar lo que está mal y lo que está bien y aunque eso signifique desarraigarse por completo, debemos saber que Adonai es nuestro ayudador y está aquí para movernos exitosamente. Al igual que los muros de Jerusalén fueron reparados, incluso en medio de una gran oposición y amenaza externa, este es el tiempo para tener la misma determinación que tuvo Nehemías para sellar los muros y las puertas para siempre.

En lugar de dejar que el enemigo nos robe, es momento de ganar nuestras batallas internas con la Palabra de Adonai, renueva tu mente a través de la enseñanza del Espíritu Santo para que en vez de ser inmovilizados, seas empoderado y tomes tu herencia, preparando el camino para el regreso de Yeshua. A medida que recibimos el poder, tomamos las posiciones y fortalezas del enemigo y las destruimos en el Espíritu, lo que una vez estuvo oculto, quedará expuesto. Esto es lo que sucede cuando oramos fervientemente y vivimos nuestra vida según los dones y frutos del Espíritu. El León de Judá rugirá y prefiero rugir a su lado que en contra Él. Yeshua, el León de la tribu de Judá está en nosotros y nosotros en Él, así que dejemos que Él nos enseñe cómo rugir y veremos a los demonios huir y a sus justos ser restaurados, es hora de entrar por la puerta de las agua en este Shevat. ¡Adonai te bendiga y te guarde, familia del reino!.

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