El Camino a Emaús: El Camino hacia Shavuot

Hemos entrado al segundo mes del calendario bíblico y estamos recién al principio de este ciclo de 7 años. Un viaje extraordinario ha empezado, la senda de esta nueva temporada ha sido presentada pero depende de nosotros el cómo la caminamos, corremos, conducimos, volamos y navegamos. El sendero está ante nosotros para crecer y madurar como hijos e hijas de Dios y ser lo que Él nos ha llamado a ser. Nuestro problema principal es cómo vemos o cómo no lo vemos. De hecho, es un camino similar al camino a Emaús.

Dos discípulos de Yeshua habían emprendido este camino, de aproximadamente 7 millas, su destino era un pueblo llamado Emaús. Ellos oyeron lo que las mujeres que visitaron el sepulcro de Yeshua habían dicho, la tumba estaba vacía, ¿Cómo podía eso ser posible?. Estos dos hombres estaban angustiados y confundidos. Tenían su corazón roto por la muerte de Yeshua, acontecimiento que sucedió días atrás, de repente un hombre comenzó a caminar con ellos. Claramente Él era Yeshua, pero no le reconocieron (Lucas 24:13-29). Este viaje de 7 millas tiene una clave para estos próximos 7 años y su mensaje nos abrirá los ojos y podremos reconocerlo, porque Él camina con nosotros en todo este camino.

Sin distracciones

En primer lugar, durante este encuentro con Yeshua y particularmente en nuestro caminar con Él debemos recordar no escandalizarnos por lo que ya pasó, ni tampoco por lo porvenir. Lo primero que Yeshúa les dice después de que ellos le explicaran lo acontecido días atrás, ¡fue una reprensión! “Entonces Yeshua les dijo: “¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!. ¿No era necesario que el Mesías padeciera estas cosas y que entrara en su gloria?” (Lucas 24:25-26). Aunque ellos estaban angustiados, Yeshua les recordó que todo lo sucedido estaba escrito. De la misma manera, muchas cosas pasarán en los próximos 7 años y serán difíciles de soportar, pero a pesar de ello, cosas hermosas que jamás hemos imaginado se harán realidad. Ellos pasaron un tiempo de incalculable valor con Yeshua pero esos tres días terribles, les hicieron olvidar el hecho de que Yeshua resucitaría. Parte de nuestro rol es el no estar distraídos por lo que pasará, debemos ver que Yeshua está ahí, junto a nosotros, caminando y hablando, aun a pesar de todo.

Sin favoritos

Aunque los 12 Apóstoles, (11 después del suicidio de Judas) fueron los más cercanos al ministerio de Yeshua durante 3 años, por alguna razón fueron los últimos en enterarse de su resurrección. Primero las mujeres que encontraron su tumba abierta y vacía, incluso vieron a dos ángeles, después Cleofás y otra persona. Finalmente se mostró a los Apóstoles y encima uno de ellos dudó (Tomás). Muchas veces pensamos que las personas a las que Dios habla y se revela son aquellas que tienen cargos importantes, o las que son muy conocidas en el Cuerpo de Yeshua pero la realidad es que Él se revela a cada uno de nosotros, día tras día. Al igual que Cleofas y su compañero anónimo, nosotros tampoco necesitamos un nombre o título reconocido, sino saber que ya somos reconocidos en Yeshua y podemos estar más cerca de Él.

Tienes un título y posición en el reino de Dios, eres hijo o hija, coheredero con Yeshua, sentado a la diestra del Padre. Tu título y posición natural no te impide el paso a la presencia de Dios. Apóstol, profeta, pastor, CEO, millonario, multimillonario, etc. esos títulos son nada para Dios, no nos dan ni mayor o ni menor acceso al Rey de gloria. Cleofás y su compañero aprendieron esto de primera mano. Unos desconocidos en toda la Escritura y fueron de los primeros en hablar con Yeshua cara a cara, después de su resurrección. En este nuevo camino de 7 años, Yeshua te está hablando y mientras Él te habla a través de otros, puede recibas confirmación de aquello que Él ya te ha hablado antes.

Partiendo el pan

Después de 7 millas caminando con Yeshua, Él empezó a citar a Moisés [a lo largo de] y a todos [escritos de] los profetas, explicándoles e interpretándoles los pasajes que hablaban de Él mismo [encontró] en todas las Escrituras (Lucas 24:27). Aunque escuchaban al pan de vida , todavía no lo reconocían, solo hasta que se sentaron a la mesa y Él bendijo la comida y partió el pan (Lucas 24:30-31). No es sólo escuchar la Palabra Viva, sino que también sentarnos a la mesa con Él, contemplarlo y cenar. Sólo así, reflexionamos y reconocemos todo lo que Él ha estado haciendo en nosotros. Invita a Yeshua a la mesa, tal como lo hicieron Cleofás y su compañero (Lucas 24:28-29). Somos invitados por Yeshua a tomar nuestro lugar junto a Él, en medio de nuestros enemigos. En la mesa, nuestra visión es clara porque nuestros ojos se conectan con los de Yeshua y las distracciones de este mundo desaparecen. Para estos próximos 7 años, es necesario que mientras partimos el pan con Yeshua diariamente, nuestra visión sea clara porque le contemplamos a Él. Si nos enfocamos en nuestras distracciones, penas y malentendidos, estamos ciegos, pero cuando estamos a la mesa con Él, todo se aclara.

Cleofas

El nombre del mes de Cleofas solo se menciona una vez en toda la Escritura. El significado que se traduce es "a la gloria del Padre", pero esta interpretación no es del todo correcta. El significado exacto es: Todo Glorioso o Toda Gloria, este nombre apunta proféticamente a toda la creación de Dios y Él mismo siendo glorificado. El mismo Cleofás contemplaba la imagen visible del Creador y a su creación por primera vez desde su resurrección. Fue parte de los primeros hombres reconciliados con Dios y listos para recibir el don del Espíritu Santo. Cleofás vio por primera vez el principio de la historia del hombre, Adán y Eva, la imagen visible del creador hablando con la persona. Nosotros también estamos caminar por esta senda, rumbo hacia Shavuot (Pentecostés 26-27 de mayo). Somos llamados a reconocer lo que Adonai ha hecho, está haciendo y hará en nuestras vidas. Si estas confundido y sin esperanza, simplemente haz lo mismo que Cleofás, invita a Yeshua a partir el pan contigo, solo así nuestros ojos se abrirán y nuestro entendimiento se aclarará al contemplarle. ¡Estamos en el camino a Emaús! y en estos próximos 7 años necesitarás la claridad y el enfoque que solo podrás encontrar en la presencia de Yeshua Ha'Mashiaj ¡Que Adonai te bendiga y te guarde!.

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