Pisos de operaciones del reino de los cielos y del reino caído de las tinieblas

Como nunca antes, estamos siendo llamados a entender y a movernos de nuestra naturaleza caída hacia la plenitud real de las promesas de Dios para nuestra vida. Ha habido mucha comprensión y revelación acerca de las cortes celestiales durante los últimos años, también de cómo lidiar con nuestras vida, pero ha habido poca revelación acerca de las raíces de iniquidad que encontramos en nuestro bagaje espiritual. Este bagaje puede haber sido heredado de nuestros antepasados y hecho manifiesto como esas piedras de tropiezo que entorpecen a la persona o el destino de una nación. Incluso pueden se detener destinos proféticos por completo. Grandes maestros han enseñado acerca de este tema a continuación te presentaremos una serie de ejemplos para profundizar en el tema. Ahora es el tiempo de estar en un mismo plano y es la hora de comenzar a hacer cambios de justicia en la sala operativa divina para ver a la generación de Juan 17, levantándose y resplandeciendo.

El gran engaño

Hay una diferencia abismal en cómo nos vemos a nosotros mismos y como Dios nos ve. Ese es el engaño más grande. A continuación lo explicaremos.

Raíces malvadas

La naturaleza de nuestra personalidad, quién somos, se forma a través nuestras decisiones y experiencias previas. Muchos hábitos y patrones vienen a consecuencia del pecado generacional, el que se ha ido arraigando a nuestro linaje, abriendo una camino de iniquidad en nuestro corazón, debido la iniquidad. Estas raíces malvadas van de generación en generación, interponiéndose en el camino, impidiendo que seamos los hombres y las mujeres que Dios nos ha llamado a ser. De hecho, la razón por la que tenemos una naturaleza pecaminosa es por la "primera transacción" malvada que hicimos como humanidad.

En el jardín del Edén, Adán y Eva hicieron una transacción, un intercambio con Satanás al comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. Ahora comemos de este árbol todos los días nuestra vida, es decir, Adán y Eva comieron del fruto prohibido y obtuvieron la capacidad de discernir entre bien y el mal, en cierta manera llegaron a ser como Dios. Tenemos la habilidad de tomar decisiones y sopesar entre el bien y el mal. Con la desobediencia de Adán, Satanás recibió el título de "propietario" de la tierra, originalmente esto era la herencia de la humanidad. Las transacciones son intercambios. Están basados en los deseos de nuestro corazón corrompido producidos por nuestra naturaleza pecaminosa. Nuestros propios deseos son la raíz del pecado original y nuestra transgresión fue transacionar con Satanás. Su caída y parte de nuestra iniquidad heredada de Adán y Eva fue tener el deseo de subir y ser como el Dios Altísimo (Isaías 14:13-14, Génesis 3:4). Tan pronto como Adán y Eva cayeron en esto comenzaron a hacer las cosas por ellos mismos, por ejemplo, se cosieron las hojas de la higuera para cubrirse, en lugar de permitir que Dios proveyera de todo, como siempre hizo. Desde entonces, todo lo hacemos en nuestro propio esfuerzo. Las raíces malvadas producen un mal fruto pero ahora es tiempo de cortar las raíces de iniquidad. Es necesario transicionar hacia la justicia y la piedad, dejando atrás la maldad.

Humanismo

El humanismo es una cosmovisión fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal. Este nos eleva a un estado de orgullo e intenta sacar a Dios de nuestra vida. Hay un intercambio de conocimiento pero es para engrandecerse, es decir, para que intelectualmente seas como Dios. Esta es la raíz del Humanismo (Capacidad Humana Elevada)y del racionalismo (Razonamiento Humano Elevado). Un corazón orgulloso y que rechaza rotundamente a Dios.

Satisfaciendo Nuestras Necesidades

Si intentamos obtener lo que queremos o necesitamos sin la ayuda de Dios entramos en contrataciones de maldad. Dios promete satisfacer todas nuestras necesidades, así como lo hizo con los israelitas en el desierto, por eso necesitamos tener una relación con Él. “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas las cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33). Tu decides si continuar comerciando con el malvado o si transicionarás a la justicia de Dios. Los pactos demoníacos son un intento de obtener la provisión de Dios pero de una fuente errada. Lamentablemente, la mayoría de las veces las tinieblas requerirán un sacrificio. La iniquidad heredada (Éxodo 34:7) y los espíritus familiares intentarán guiarnos hacia este camino de maldad. Todos tenemos ciertas necesidades pero el satisfacerlas sin contar con la ayuda de Dios puede hacer de nosotros una imagen desfigurada del diseño divino para nuestra vida. Todos necesitamos afecto, valor, aprobación y significado, afirmación, identidad, propósito, seguridad, protección y provisión. Estas no son cosas necesariamente malas, pero lo que cuenta es cómo las conseguiremos.

La iniquidad es una inclinación hacia un tipo particular de pecado. También significa pecado y sus consecuencias pueden ser hereditarias. Cuando un miembro (o varios) de una familiar abre la puerta a un espíritu familiar y participa en un pecado especifico, luego ese espíritu familiar (o espíritus) se moverá siguiendo la línea familiar, dirigiéndose a otros miembros. Un espíritu familiar está habituado a ti y a los que te rodean, se mueve en las líneas familiares. Ejemplos de esto pueden ser: el alcoholismo, el abuso de drogas, o cualquier tipo de conducta adictiva, pecado sexual, etc. Al negociar con las tinieblas, sea que lo hayamos hecho nosotros o nuestros antepasados, una puerta es abierta y los espíritus familiares entran. Si quieres rastrear esto en tu propia línea familiar simplemente busca patrones de pecado en tu familia y si se puede, investiga varias generaciones. Si no puedes, simplemente pídele al Espíritu Santo que te lo muestre.

Falso pero atractivo

El camino hacia la sala de operaciones del árbol de la ciencia, del bien y del mal produce una versión falsa pero tentadora de lo que Dios quiere y tiene para nosotros. La pregunta que debemos hacernos es ¿de donde vienen nuestros deseos? y ¿de qué árbol estamos comiendo?. Cuando comemos del árbol equivocado, sustituimos la felicidad por alegría; la satisfacción por realización; el ocio por paz; las buenas causas por el destino. Los sustitutos pueden ser atractivos y nos pueden hacer sentir bien, pero este camino nos conduce a la muerte. Es similar al intercambio que hicieron Adán y Eva con Satanás, en el jardín, intercambiando la plenitud en Dios por cosas aparentemente buenas pero finitas y mortales.

1 Juan 2:16
Porque todo lo que hay en el mundo,los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, [pretenciosa confianza en los propios recursos o en la estabilidad de las cosas terrenales]no proviene del Padre sino del mundo.

A todos, Satanás nos ofrece lo que anhelamos, nuestro pasado e iniquidad hacen que seamos más susceptibles a ello. Incluso Yeshua tuvo un momento de tentación. El plan de Satanás fue, es y será intentar darnos "nuestra falsa herencia" es decir, que tomemos el camino fácil, el atajo, por el módico precio de inclinamos ante él y ante su reino caído. A diferencia de Eva en el jardín, Yeshua respondió a las tentaciones de Satanás con la palabra de Dios. Lamentablemente lo que hizo Eva fue agregar palabras que Dios no había dicho. De hecho, Ella respondió a Satanás diciendo que Dios prohibió no solamente que no comiera del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, sino que ni lo tocara. Aunque no lo creamos, siempre caemos en la tentación cuando sumemos o restemos a la Palabra de Dios, y más si queremos obtener resultados de una manera (aparentemente) más fácil. ¿Cómo Satanás sabía la herencia que Dios le daría a Yeshua? ¿Cómo supo que Adonai daría a Yeshua a las naciones como su herencia?. Satanás también conoce la Palabra y su estrategia favorita es usarla fuera de contexto para engañarnos, para que renunciemos a la herencia que Abba nos ha dado. Definitivamente, ¡debemos conocer la Palabra!. Satanás siempre tratará de tentarnos para hacer lo más "fácil" y de paso sacar a nuestro Padre Celestial de la ecuación, de nuestra vida, adquiriendo nuestra herencia del reino de la muerte, en lugar del Reino de los cielos. ¿Seremos la generación que será como Yeshua en medio de la tentación o como la de Adán y Eva?. Es hora de elegir.

Soy responsable

Aunque hemos nacido de nuevo y somos una nueva creación, los hábitos que hemos adquirido durante toda nuestra vida, antes de ser salvos, han sido resultado de nuestra iniquidad. Y esto sigue siendo un gran obstáculo para ser hijos e hijas maduros en Dios. Ahora es tiempo de presentarnos ante Dios para ver cuán transparentes somos. Abba quiere que seamos libres y que no sintamos condenación, ni vergüenza por lo ocurrido en el pasado. Debemos arrepentirnos de manera personal y familiar. Yeshua es nuestro abogado en los tribunales celestiales y quiere vernos libres de toda iniquidad y maldad. Debemos ser honestos con nosotros mismos y profundizar en nuestra motivación. Examinar nuestros pecados pasados y preguntar a Dios si hay iniquidad en nuestra línea familiar, pedirle que nos lo muestre. Debemos ser responsables y admitir los pecados del pasado, arrepentirnos y comenzar a operar desde la sala de operaciones de justicia. Dejar atrás cualquier falsificación del propósito de Abba y no dejarnos engañar. Ahora vivimos junto al Árbol de la Vida.

Una sala de operaciones malvada puede causar una gran división en una iglesia de reino. Es decir, cada negociación con el Reino caído le da la autoridad a "gobernar" una area y en cada area suma un territorio. Hay todo un sistema de destrucción organizado. Por ejemplo, una división dentro de una iglesia planta una semilla que resultará en una raíz de iniquidad si no se arranca por completo. A continuación, te mostraremos un ejemplo de los 9 niveles operativos que forman parte del reino caído, gobierno e influencia.

Identificando los niveles de maldad

Conocemos los rangos de maldad , la Escritura habla de ello y también nos da sus características. Gracias a ello, podemos identificarlos fácilmente en nuestra vida, familia, ciudad e incluso en nuestra nación. A continuación presentamos sus características e incluso los espíritus familiares operativos. Si identificamos alguno de ellos en nuestra vida, es para desarraigarlos de nuestra vida y para empezar a operar en los niveles de justicia que presentaremos posteriormente.

Notarán que algunos niveles de maldad operan juntos como los que presentaremos. El propósito claramente es causar división a una congregación y al reino. Cada piso de operación en el Reino tiene un gobierno y cada gobierno se sobrepone con otro, es un sistema de destrucción bien organizado. Si una congregación crea un piso de negociación con las tinieblas se sincronizará con él si no se destruye. Te presentamos los 9 niveles operativos que forman parte del reino caído, gobierno e influencia.

Ejemplos de niveles operativos

1. Tiro: Dinero y Materialismo
2. Jezabel: Manipulación, Control, Dominación, Brujería
3. Atalia: Semilla real (Forzar pra obtener una herencia impía)
4. Caín: Asesinato
5. Dalila: Seducción
6. Leviatán: chismes, mentiras, engaños
7.Apolión: el que se opone al Evangelio
8. Sanbalat, Tobías y Gesem: Los que paran las bendiciones de Dios
9. Python: Adivinación, Racionalismo y Humanismo

Estos son solo ejemplos, en las Escrituras encontramos más personas, lugares, entidades malvadas y situaciones que representativas. Son niveles operativos espirituales de maldad y si no nos examinamos podríamos tener parte con ellos sin siquiera saberlo. Cada uno de nosotros tenemos ciertas características como lo menciona la palabra de Dios y ellas pueden influenciarnos, conduciéndonos a la impiedad (y a su fruto) para nuestra vida, familia, instituciones, empresas, etc.Solo cuando somos totalmente honestos seremos capaces de identificar de qué pie cojeamos.

El fruto malvado (espíritus familiares)

Los malos frutos del árbol de la ciencia del bien y del mal son variados pero podemos identificarlos para llegar a la raíz (nivel operativo), llevarlos al tribunal celestial en arrepentimiento y empezar a operar en los niveles de justicia dejando atrás los niveles de maldad.

Abandono, Aflicción, Ira, Ansiedad, Amargura, Caos, Muerte, Depresión, Desánimo, Pavor, Envidia, Fantasía, Miedo, Odio, Desesperanza, Enfermedad, Celos, Anarquía, Opresión, Negatividad, Pobreza, Rechazo, Religiosidad, Enfermedad, Estrés, Tormento, Victimismo, etc.

Tener estos frutos en tu vida no es para condenarte o avergonzarte es para que recibas el gran regalo de la misericordia de Dios, para que seamos sinceros y admitamos que estas cosas son parte de nuestra vida, pero no es definitivo, es para trabajar y producir todo lo opuesto. Eres una nueva creación , no vivas más en el engaño de satanás empieza a verte como Dios te ve.

Transicionando hacia la justicia y las promesas condicionales del pacto

Todo se trata de lo que hay en nuestro corazón. A parte de nosotros, la única persona que conoce las motivaciones de nuestro corazón es Adonai. La transacción consiste en ofrecer algo a cambio de otra cosa. Puede ser dinero, bienes, un servicio, pero mucho más importante es el amor, la promesa de Dios, la sangre de Yeshua, etc. Tanto si hacemos un intercambio bueno o malo, es un pacto. De hecho, cuando tenemos una relación de pacto con Dios, lo que es mío ahora es de Él y lo que es de Él es mío. Nos convertimos coherederos, juntamente con Yeshua, ahora tenemos el derecho legal por su sangre. Hoy puedes acceder a todo lo que Dios nos ha prometido, aunque hay ciertas condiciones. Si lo que procuramos es dar la Gloria, la honra y bendecir a Dioshaciendo que su reino se establezca en la tierra, entonces lo que pidas será conforme a su corazón y nos lo concederá. Nuestros deseos egoístas no influirán en Dios. Si Él te ha prometido algo de manera personal o si está en la Escritura, no temas en pídeselo, recuérdaselo, Él tiene promesas para nuestra vida.

Niveles divinos

La Cruz

En la cruz cambiamos nuestro pecado por perdón, la injusticia por justicia, lo viejo por lo nuevo, la enfermedad por salud, etc.

La Sangre y el Cuerpo de Yeshua

No son solo símbolos sino una realidad en nuestra vida, gracias a la sangre de Yeshua nuestro ADN ha sido transformado para manifestar nuestra verdadera naturaleza, la de ser hijos de Dios.

El mar de cristal

Tal y como los 24 ancianos lanzaron sus coronas ante el trono, junto al mar de cristal, cada vez que nosotros somos elogiados, aplaudidos o recibimos reconocimiento por hacer algo conforme al corazón del Padre, debemos darle toda la gloria. Él es quien nos dió la gracia, el favor, la habilidad, etc. Ten por seguro que Abba te afirmará y te dará mayores promesas, ¡estas destinado a tener la mayor intimidad con Él!.

Piedras ardientes

A medida que transicionamos de nuestra vieja vida a la nueva, nos presentamos como un sacrificio vivo para Adonai . Recibimos los frutos del Espíritu y la revelación divina.

El Altar del Incienso

Ya no vivo yo, sino que Yeshua vive en mí (Gálatas 2:20). Presento mi vida a Dios para ser su instrumento de justicia. Estoy muerto, me niego a mí mismo, Él se puede dar a conocer a través de mi vida.

La corona de espinas

Representa el glorioso intercambiando, toda nuestra fatiga y trabajo es cambiado por la gloria de Dios. Todo por su amor, no por nuestras obras o por nuestro mérito sino por sus promesas y a través de la obediencia al Espíritu Santo. Más que los sacrificios, Adonai se complace en que seamos nosotros la ofrenda (Jeremías 7:21-23).

Tu propio corazón

Hay 7 esferas en la sociedad pero es tu responsabilidad cómo nutres tu corazón con la Palabra y la presencia de Adonai. Es tu decisión si eliges descuidarlo o si por el contrario se lo entregas totalmente al Padre, a Yeshua y al Espíritu Santo.

La sala del Tesoro del Cielo

Este es el lugar donde presentamos los diezmos y las ofrendas a nuestro sumo sacerdote en el orden de Melquisedec, Yeshua.

La palabra de Dios

¿Cuántas son las promesas de Dios en Cristo?, ellas son [contestadas] "Sí." A través del Mesías decimos "Amén" para la gloria de Dios.

El camino hacia una mente renovada y alma restaurada

Este diagrama tenomos todo en un solo lugar y de manera simplificada. Nuestro corazón y mente serán transformados después quitar la iniquidad de nuestra vida y ser justos y piadosos .

Pasos prácticos

1. Debemos identificar nuestra raiz (o raíces) malvada del pasado e indagar en la motivación de nuestro corazón.
2. Confiesa todo pecado.
3. Busca revelación en tu línea familiar para evitar toda influencia demoniaca.
4. Acepta la acusación y recibe el juicio de Dios por todo bagaje, tanto propio como familiar.
5. Arrepiéntete y renuncia a toda raíz de maldad (sé muy específico).
6. Sepárate de toda iniquidad.
7. Pídele a Dios que active nuestra "reverencia" y "su temor", que sea cerrada toda puerta de tinieblas. Que nuestra conciencia sea sensible y activa. Este es un proceso continuo, a medida que lo hagamos, nos volveremos más conscientes y sabremos cuándo operamos o estamos a punto de operar en algún nivel malvado. Finalmente dejaremos atrás la naturaleza caída.

Oración en la corte celestial

Antes de leer esta oración sería bueno que volvieras a revisar este articulo una vez más para ayudarte a identificar los niveles de maldad con los que has estado operando para sepultarlos en el pasado y poder elevarte hacia la corte del cielo.

Padre, gracias por amarme
Tu reino se basa en la rectitud y en la justicia.

Por fe entro al tribunal de acusación.
Me enfrento a mis acusadores y acepto. Acepto que me he confabulado con las tinieblas.

Acepto que he seguido el camino del conocimiento, del bien y del mal
Acepto que he sido influenciado y motivado por la sabiduría terrenal, natural y demoníaca.
Aquí estoy en representación mía y de mis antepasados, me identifico con ellos.

Me arrepiento y renuncio a toda iniquidad mía y de mis antepasados.
(sé muy específico aquí, señala exactamente lo que has identificado)
Recibo el juicio de Dios, soy justificado y declarado justo a través de mi abogado, Yeshua.
Libero el juicio de Dios contra mis adversarios y acusadores.
Recibo el mandato de apartarme de toda maldad.

Con la autoridad de Yeshua identifico y rechazo todas las influencias demoniacas y doy un paso atrás en la esfera de las tinieblas, tanto natural como terrenal.

Elijo ser identificado como tu hijo, caminar en la luz y seguir la sabiduría celestial, manifestándola en la tierra. Amén.

Conclusión

A medida que comenzamos a ser cómo Dios nos vey a ejercer los niveles celestiales divinos, Dios abrirá una nueva dimensión del Reino para enseñarnos e implementar lo aprendido no solo individualmente, sino que corporativamente, incluso a nivel nacional. Para ver el rgobierno de Dios en la tierra así como en el cielo. El Espíritu de Dios envía su viento y este resuena en nuestros oídos, nos alerta y empuja hacia la promesa, para ver con nuestros ojos la generación de Juan 17. Los pisos de operaciones divinos están siendo marcados con fuego consumidor, como la zarza ardiente. Un clamor sale desde el monte del Dios vivo y resuena en todas las naciones, regresando a Jerusalén. Adonai pregunta al remanente: ¿serás mi voz y llevarás la salvación a mis hijos?, ¿me dejarás trabajar en ti y a través de ti para llevar el mensaje de salvación y la mentalidad de Reino a mis hijos?. Un llamado ha sido desatado y el tiempo de subir de nivel es ahora. ¡Adonai te bendiga y te guarde!

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