Shevat 5783

En este mes entramos por la puerta de las aguas, recibiendo refrigerio y renovación para acceder a las promesas de Abba durante este mes. Es el mes de revisar nuestras raíces. y de asegurarnos que damos buen fruto. Es la hora de recibir la abundante bendición, a pesar de los mensajes intimidantes y las mentiras del enemigo que tratarán de alejarnos. Es el mes de decisión, dónde escogeremos si el enemigo robará nuestra herencia en Adonai, o si permaneceremos firmes en la autoridad que Yeshua nos ha dado y así, recibir la porción asignada para esta temporada y dar un fruto extravagantemente. El ladrón debe permanecer fuera del jardín porque sino intentará robar todo lo trabajado. ¿Has fortalecido los muros?, ¿hay atalayas vigilantes?.

Este mes el Padre nos pregunta qué vemos, somos atalayas sentados al lado de Yeshua, no vemos las cosas desde la perspectiva del mundo ni siquiera nos dejamos guiar por lo que pasa a nuestro alrededor. Shevat es el 11º mes del calendario bíblico y va desde el 23 de enero hasta el 21 de febrero del calendario gregoriano. Es el segundo mes de invierno en Israel y es la temporada de lluvias. También es cuando se celebra Tu Bishvat (El año Nuevo de los Árboles), concretamente el 15 de Shevat (6 de febrero). Es hora de entrar juntos por la puerta de este nuevo mes bíblico y de ser empoderados por el diseño del cielo.

El Mes del aceite y del Agua

Este es el mes de la tribu de Asher (Aser), representado por el olivo, también está presente constelación de Acuario, el aguador. Hay una revelación especial en este mes y la Escritura está llena de un profundo entendimiento del tiempo y la estación en la que nos encontramos. En lo natural el agua y el aceite no se mezclan, pero en la Escritura, dichos elementos son sinónimos de la unción (Marcos 6:13), la consagración (1 Reyes 1:28-53), la sanidad (Santiago 5:14), el Espíritu Santo (Juan 7:37-39), el ser apartado del mundo (1 Pedro 3:21- 22), la activación (Hechos 10:47) y el nuevo nacimiento (Juan 3:4-8). Este mes es el tiempo propicio para recordar las promesas de Adonai y hacerlas realidad, ahora que hemos nacido de nuevo y hemos sido ungidos como testigos de Yeshua, hemos sido transformados según el Espíritu. Si damos por sentado lo que se nos ha sido dado el mundo no podrá ser impactado. Nuestra misión dada por Dios es la de ser canales de bendición y llegar a aquellos que no son salvos a través de Yeshua.

Este es el mes en que nos despojamos de todas las cosas que nos alejan de nuestro llamado y propósito en Yeshua. El aceite y el agua cuando permanecen juntos, uno se posiciona encima del otro, espiritualmente esto representa nuestra nueva realidad como nacidos de nuevo. Somos la nuevas criaturas en el Mesías y vivimos tanto en el mundo como en los lugares celestiales, sentados a la diestra del Padre (Hebreos 1:3). Estamos en dos lugares, y una vez que la realidad del cielo se ha convertido en la nuestra esta también impactará a las personas con la que entramos en contacto. Si esto no es evidente en nuestras vidas, ¿Qué impide que sea así?. Si lo común es que nos amoldemos al mundo, a pesar de nuestra nueva identidad como ciudadanos del cielo, hijos e hijas de Dios, entonces ¿deberíamos hacer más para integrarnos o sobresalir para que los demás lleguen a la salvación?. Que el lavamiento del agua y el aceite de la unción sea un recordatorio para ti en este Shevat Sé la persona que Adonai te ha llamado a ser, deshazte del temor y la complacencia que impide que otros vean a Dios en ti y a Él en nosotros. Recuerda, Yeshua te guíará por arroyos de aguas tranquilas, quietas y ungirá tu cabeza con aceite . Él te sentará a la mesa, en presencia de tus enemigos (Salmo 23)

Tu Bishvat (El año nuevo de los árboles)

El 15 de Shevat (6 de febrero) celebramos Tu Bishvat aquí en Israel, uno de los cuatro Años Nuevos del Calendario Bíblico. Este se enfoca específicamente en los árboles y la agricultura. A medida que las lluvias son frecuentes, nos anticipan que la cosecha está pronta , la primavera se aproxima. Aquí en Israel, particularmente recordamos Deuteronomio 8:7-10:

"Porque YHVH tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes; 8 tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel; 9 tierra en la cual no comerás el pan con escasez, ni te faltará nada en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacarás cobre. 10 Y comerás y te saciarás, y bendecirás a YHVH tu Dios por la buena tierra que te habrá dado."

Esto no es solo para Israel , aprovechemos el mes de Shevat , también es para nosotros. Somos una tierra fértil gracias al Dios de Israel y como templos del Espíritu Santo, nuestro fruto es abundante. Sus promesas son extraordinarias para nuestra vida y el fruto del Espíritu es abundante, tanto dentro como afuera. ¡Eres una tierra de abundancia!. Este mes es el momento ideal para recibir las bendiciones tanto en lo natural como en el Espíritu. todo aquello que ha sido robado por el enemigo es devuelto. También serán reveladas las oportunidades que Adonai te presentará. Recibe todas las promesas del Rey de Gloria en este Shevat y que ellas sean para la gloria del Altísimo.

ID DLI

La palabra Shevat hace referencia a las fuertes lluvias del mes y es cuando el invierno llega a su fin. No es una coincidencia que la constelación visible en los cielos de Israel durante Shevat sea “Id Dli” que es una urna de agua, conocida en occidente con el nombre de Acuario. Veamos el diseño de Shevat ¿de acuerdo?, la imagen de Id dli es la de un hombre vertiendo agua dulce para los peces de abajo. Esto además de tener un paralelo con lo natural relacionado a la estación de lluvias, también hay una conexión espiritual. En esta constelación, el hombre representa a Dios, el agua es el Espíritu Santo y los peces somos nosotros, es decir, los hijos de Dios reciben el Espíritu Santo. Esto nos muestra que durante este mes tanto en lo natural como en lo espiritual, fluirá la abundancia de Adonai.

Id Dli nos recuerda que no importa la circunstancia o situación, Yeshua ha preparado un camino para nosotros, así que no hay de qué preocuparnos ni porqué estar ansiosos por lo povenir. Cuando estamos en su caminono debemos preocuparnos por los gigantes que enfrentaremos sino que se nos regocijamos por la promesa, sabiendo que si Él lo prometió, Él quitará a los gigantes de nuestro camino si elegimos cruzar el Jordán, rumbo hacia tierra prometida. Enfoquémonos en el agua (el Espíritu Santo) siendo derramada en este mes, recordando que Yeshua ascendió a la diestra del Padre para que podamos recibir el Espíritu Santo. "Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas [maravillosas] de Dios, sino el Espíritu de Dios” (1 Corintios 2:11). En Isaías 44:3 encontramos otra promesa para este mes: "Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos;". El Padre está derramando su Espíritu y sus bendiciones, una doble porción para este mes. Mantente expectante y déjate sorprender, Él sabe cómo lo hará y no te decepciones cuando no suceda lo que esperabas.

Sólo tienes que saber que todo ha sido preparado. ¿Crees que los discípulos sabían cómo pasarían la Pascua con el Maestro, en Jerusalén?. Él era el hombre más buscado en toda Judea y quizás no conocían todos los detalles pero sabían que la celebrarían. "Él les dijo: He aquí, al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle hasta la casa donde entrare, y decid al padre de familia de esa casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?" (Lucas 22, 10-11). Todo ya había sido preparado de antemano, cada detalle, y todo sin el total conocimiento de los discípulos. Así es como funciona la provisión para nuestra vida. Yeshua no solo les dijo a sus discípulos dónde estaría el hombre, sino que también puso la palabra en sus bocas, esa palabra reservada para la ocasión, cuando se diera el encuentro cara a cara. Él nos da todo lo necesario para este tiempo pero nosotros depende el seguir las directrices necesarias para hacer tarea. Cuando Adonai da la visión, como lo hizo con sus discípulos, Él también da la provisión y todo lo que necesitaremos para cumplir esa visión. Si Yeshua te dijera cara a cara que vayas y hagas algo por Él, me imagino que lo harías a la perfección. Si sabes que tienes un llamado, una visión o una promesa de Dios, compórtate como si Yeshua estuviera parado frente a ti, Él te dice: "Ya te he dado todo lo que necesitas para que esto suceda". Da un paso de fe, luego otro y después otro, hasta que se cumpla. Tal como Id Dli en el cielo nocturno, Adonai está derramado su Espíritu, dándonos todo lo que necesitamos para cumplir con el propósito que tenemos por delante.

El Árbol Vigilante

Los Almendros, también son conocido como árboles del vigilantes.En esta época empiezan a florecer en Israel. Es en este momento cuando la savia comienza a subir por los árboles frutales, no es visible a simple vista, pero los Almendros saben lo que viene y actúan como arboles Vigilantes, florecen incluso antes de que crezcan sus hojas, para que el hombre y los animales sepan el tiempo y la estación presente y venidera. En hebreo, almendra o “Shakay” tiene como raíz la palabra "Shamar" que significa velar, poner cerco protector, proteger o defender. Es la misma palabra usada en Génesis 2:15, cuando YHWH le dijo a Adán y Eva que cultivaran y guardaran el Jardín del Edén. También es usada la misma palabra cuando fueron expulsados del jardín y un querubín fue puesto a la entrada de la puerta del Edén para "Shamar" la entrada al Árbol de la Vida (Génesis 3:24). Al igual que los atalayas en los muros, observan desde lo alto lo que se aproxima y avisa a la ciudad que se preparare, esto también lo hace el Almendro. Jeremías 1:11-12 ejemplifica perfectamente lo que significa ser un centinela del Reino y es lo que estamos llamados a ser durante este mes. “Vino a mí la palabra de Adonai, diciendo: “Jeremías, ¿qué ves?” Y yo dije, "Veo una vara de almendro." Y me dijo Adonai: "Bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra." Es hora de subir a los lugares celestiales, a la sala del trono de los cielos (Mateo 16:19), solo así sabremos cuál es la situación actual y lo qué se dará, para recibir un informe verdadero de qué ha de venir al Cuerpo del Mesías. Esto es lo que hemos sido llamados a ser, atalayas que conocemos los tiempos y las estaciones como los Hijos de Isacar. ¿Reconoces el tiempo y la estación?, ¿sabes qué hacer?. ¿Estás viendo desde la perspectiva celestial, o estas intentando adivinar el próximo paso?

Asher: El árbol de la vida

Asher fue el octavo hijo de Jacob, el segundo hijo de Lea nacido de su sierva Zilpa. El significado de Asher es felicidad. Cuando Moisés profetizó sobre las doce tribus, dijo de Asher: “Bendito sobre los hijos sea Asher; Sea el amado de sus hermanos y moje en aceite su pie.” (Deuteronomio 33:24). Esta tribu estaba ubicada a la esquina noroeste de Israel, Asher tenía la costa del Mar Mediterráneo como límite occidental y era una tierra muy fértil. Recibieron más lluvia que la mayoría de la nación, era una tierra con ricos pastos y huertas. También eran particularmente conocidos por su abundancia en olivos y sus enormes cantidades de aceite de oliva. Tenían trigo, agua, vino y aceite en abundancia, con más que suficiente para exportar. Asher produjo tanto aceite de oliva que su escudo tribal estaba representado el olivo. El Salmo 1:3 dice: "Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prospera". Ahora la pregunta para nosotros es: ¿Cómo están nuestras raíces en esta estación y dónde están plantadas? ¿Qué clase de fruto estamos dando? No solo fruto financiero, sino ¿cómo son mis relaciones con aquellos que me rodean y lo más importante, con Yeshua?. ¿Cómo me trato a mí mismo y a los demás?. ¿Vivimos el amor del Padre o la rutina del mundo?. ¿Estás feliz?. Para mejorar el fruto tenemos que empezar con la raíz, solo así sabremos si el fruto es bueno. Necesitamos saber cómo es el buen fruto según la Palabra. Si tu escudo familiar fuera el Olivo, (parecido al árbol de la vida), seguramente querrías ser un representante honorable. De hecho, estamos llamados a hacer precisamente eso, embajadores de Cristo, una sola familia del Reino.

Isaías 11:1-3 nos brinda una gran clave para comprender cómo realinearnos con la Palabra. El texto señala a Yeshua y dice así: “Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. 2 Y reposará sobre él el Espíritu de YHWH; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de YHWH. 3 Y le hará entender diligente en el temor de YHWH. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos;” La verdadera raíz de Yeshua es el Padre y como Renuevo, tiene los 7 atributos del Espíritu Santo. Esta es la Menorá, los 7 candelabros de los que se habla en Apocalipsis. Estas son las 7 ramas pero ¿y el fruto?

"Pero el fruto del Espíritu [el resultado de Su presencia dentro de nosotros] es el amor [la preocupación desinteresada por los demás], la alegría, la paz [interior], la paciencia [no es la capacidad de esperar, sino el cómo actuamos mientras esperamos], benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley." (Gálatas 5:22-23).

Somos llamados a examinarnos desde la raíz hasta el fruto, antes de entrar por la Puerta de las Aguas de este nuevo mes bíblico de Shevat. Todos necesitamos la ayuda del Padre para hacerlo, recuerda: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” (Hebreos 4:16).

Entrando por la Puerta de las Aguas

En el primer día de este mes bíblico, Moisés comenzó a recitar todo el libro de Deuteronomio y culminó a los 37 días. Esto fue en parte una reprensión pero también un estímulo para Israel. Fue un recordatorio de los hechos de 40 años atrás, cuando por su incredulidad no pudieron entrar en la tierra prometida. Ahora, una nueva generación estaba en el mismo punto y Moisés una vez más les transmitió las leyes dadas en el Monte Sinaí, diciéndoles que la bendición vendría si seguían los estatutos de Dios y si no lo hacían las maldiciones los alcanzarían. Antes de subir al monte Nebo y morir, Moisés animó a Josuéy a todo Israel que habrían de cruzar el río Jordán, rumbo hacia la tierra prometida. “Sé fuerte y valiente, porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que Adonai ha jurado a tus padres que les daría y tú se la darás en herencia. Es el Señor quien va delante de ti; Él estará contigo. No te dejará ni te abandonará. No temas ni desmayes” (Josué 1:9).

Esto nos lleva a otro momento, cuando Judá regresó a la tierra prometida después del exilio de Babilonia, cuando Nehemías terminó de reconstruir los muros y restaurar las puertas de Jerusalén, a pesar de la gran resistencia de sus enemigos (que no querían ver los muros de Jerusalén levantados). El mayor reto vino luego y surgió dentro de los muros, de la misma gente de Jerusalén. ¿Están levantados tus muros? o ¿hay enemigos que desearían verlos destruidos?. Sin muros en Jerusalén, el templo de YHWH estaba indefenso, de la misma manera, nosotros como templos vivos del Espíritu Santosi estamos sin defensas, el enemigo puede entrar. Sin embargo, una vez levantados los muros, la mayor amenaza es la que surge desde el interior. En Nehemias 8, después que los muros de Jerusalén fueran restaurados, Esdras fue a la puerta de las Aguas y reunió al pueblo, allí leyó la ley, tal como Moisés hizo antes de entrar a la tierra prometida. El corazón del pueblo fue convencido y lloraron porque se dieron cuenta de cuánto habían quebrantado la Ley pero ese mismo día era un día de celebración, la Fiesta de los Tabernáculos, un momento donde que hacen tiendas techadas con diferentes tipos ramas y árboles. Una fiesta donde se recuerda cuando Israel estuvo en el desierto y cómo YHWH proveyó en cada paso del camino. Hubo una fuerte convicción pero también hubo un avivamiento precedido por la lectura de Esdras, la Palabra de Abba siendo proclamada en la puerta de las Aguas. Reconocer nuestros pecados y arrepentirnos, regocijarnos por la provisión de Dios, esos son los tesoros reservados para este mes bíblico de Shevat.

Conclusión

La lluvia cae en este mes, la lluvia de bendición, de crecimiento y de limpieza. Su voz se oirá como muchas aguas, como un trueno, como un relámpago y los planes de satanás saldrán a la luz. Es hora de pedirle a Yeshua que lave nuestros ojos como lo hizo con el ciego para que recibiera la vista. Dejemos de ver lo que el enemigo quiere que veas para distraerte. Así como el ciego vio solo a Yeshua, veámosle a Él y miremos con sus ojos al mundo que nos rodea. Cuando Él nos pregunta "¿qué ves?", debemos de mirar bien, anhela escucharle decir: "has visto correctamente". Como el árbol de Asher, el olivo, debemos mirar a nuestras raíces y nuestros frutos, comprobar lo que está mal y lo que está bien. Eso puede significar desarraigarse por completo pero Adonai te ayudará para que ese paso de fe sea certero y exitoso. Así como los muros de Jerusalén fueron terminados, aún en medio de una gran oposición y amenaza externa, este es el mes donde tenemos la misma determinación, al igual que Nehemías levantó los muros y las puertas para bien de la ciudad.

En lugar de dejar que el enemigo nos lleve la a batalla, este mes ganaremos nuestras batallas internas con la Palabra de Adonai, la que renueva nuestra mentea través del Espíritu Santo. En lugar de estar inmovilizados seremos empoderados para conquistar, preparando el camino para el regreso de Yeshua. A medida que somos fortalecidos, las fortalezas del enemigo y sus búnkeres serán destruidos en el Espíritu. Lo que una vez estuvo oculto quedará expuesto. Esto es lo que sucede cuando oramos con fervor y vivimos nuestra vida según los dones y los frutos del Espíritu. El León de Judá rugirá y es mejor rugir a su lado que contra Él. Yeshúa, el León de Judá está con y en nosotros. Así que, dejemos que Él nos enseñe cómo rugir y veremos huir a los demonios, mientras los justos son restaurados. ¡Adonai te bendiga y te guarde familia del reino!


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