Iyar-Ziv 5782
Un mes de preparación antes de la revelación
Hemos entrado en el segundo mes del año bíblico, es uno de los meses más llenos de acción en las Escrituras, aunque a menudo se deja pasa desapercibido y es percibido como un mes de relleno, sin ninguna fiesta bíblica importante. Sin embargo, es mucho más que eso y sería muy triste no comprender lo que Adonai nos está diciendo en este momento. Iyar nos invita a profundizar más. Este segundo mes recibió el nombre de Ziv en 1 Reyes 6:1, su nombre significa "luz o resplandor" y después del exilio de Babilonia fue conocido como Iyar, que significa "florecer". Este año, Iyar comienza a la puesta del sol del 1 de mayo y termina el 31 de mayo (a la puesta del sol).
Iyar llega justo después del mes de la Redención. En Nissan YHWH sacó a los israelitas de Egipto durante Pesaj y exactamente 3500 años después, durante esa misma temporada, Yeshua fue crucificado, muerto y resucitado en Jerusalén. Iyar precede al mes de revelación, es decir Sivan, cuando Elohim dió la Torá a Moisés en el Monte Sinaí. Y el mismo día pero 3500 años después, Adonai dio el Espíritu Santo al Cuerpo del Mesías en Shavuot (Pentecostés) en Jerusalén. Entonces, ¿qué hay entre la redención y la revelación?. ¿Será que el Todopoderoso volverá a presentarse a nosotros tal y como lo hizo después de más de 400 años de exilio en Egipto?, o ¿nos mostrará a Yeshua como lo hizo después de su resurrección, cuando se mostró a sus discípulos y a cientos durante Iyar?. Si es así, ¿cuál es el propósito?. Para averiguarlo, veremos la naturaleza de este mes bíblico y los hechos que YHWH hizo durante este mes de Iyar, según las Escrituras, solo así sabremos lo que Él nos está diciendo hoy.
YHWH RAFA (El Señor que te sana)
Durante este mes los Israelitas llegaron a las Aguas de Mara, allí no tuvieron agua dulce y Moisés clamó a Adonai preguntándole qué hacer. Él respondió diciéndole que arrojara una rama en particular al agua y esta se curó. Fue en ese momento que Adonai puso delante de ellos un decreto como estándar para probar su fidelidad a él. Él dijo: "Si oyeres atentamente la voz de YHWH tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy YHWH RAFA. (Adonai que te sana).” (Éxodo 15:22-26). Allí se estableció el decreto y la norma, la prueba comenzó. Somos llamados no solamente a escuchar o ver lo que sucede a nuestro alrededor, sino que también a actuar. Con esto no invitamos a meramente reaccionar ante las situaciones, sino a ser proactivos con respecto a lo que viene, es decir, escuchamos y ponemos atención a la instrucción de Adonai, nos alineamos con su perfecto amor y andamos en autoridad como hijos e hijas del altísimo.
YHWH YIREH (El Señor nuestro Proveedor)
La siguiente prueba tuvo lugar en el desierto de Sin, aproximadamente a mitad de camino, hacia el Monte Sinaí, cuando los israelitas se quedaron sin comida y empezaron a quejarse. Fue entonces, cuando Adonai le dijo a Moisés que Él haría llover maná del cielo para ellos a diario (excepto Shabbat). Los probaría para ver quién guardaría su día de descanso, recogiendo suficiente maná el viernes para así tener alimento los dos días, tal y como Él lo instruyó. Hay que tener en cuenta que ni siquiera los Diez Mandamientos se habían dado, lo que significa que Adonai estaba preparando a su pueblo para la revelación de Shabbat que sería totalmente revelado a Moisés el próximo mes, en el Monte Sinaí pero en ese momento ya debían obedecer. Este es un mes de prueba, pero también un mes de anticipación a la revelación. Al igual que el viernes antes de la puesta del sol se lo conoce como el día de preparación, antes de que comience Shabat. De igual manera, Iyar es un mes de preparación en el que el Espíritu Santo nos muestra las cosas que nosotros debemos cuidar y a medida que obedezcamos, entenderemos el "Para qué" porque se hará muy evidente y quizás el próximo mes. Entremos en la comprensión de lo que realmente significa descansar en Él y confiemos en Él como sanador y proveedor.
YHWH ROHI (El Señor Nuestro Pastor)
Desde el desierto de Sin, Israel pasó a un lugar llamado Refadim, ¿sabes qué pasó allí?, los israelitas, una vez más, se quejaron a Moisés pero esta vez porque no había agua, nada, ni siquiera agua amarga para endulzar (Éxodo 17:1-7). Moisés, temiendo que lo apedrearan, clamó a Adonai y esta vez se le ordenó tomar la vara con la que abrió el Mar Rojo e ir al Monte Horeb acompañado por los ancianos de Israel y golpear la roca con la vara. De allí, brotó agua y no tuvieron sed. Como lector, es fácil sentirse frustrado con Israel pero repasamos nuestras propias vidas, ¿cómo reaccionaríamos si nuestros hijos y nuestro ganado fueran a morir de sed?. ¿Culparías a tu líder o acudirías a Adonai en busca de ayuda?. Al igual que los israelitas, a menudo olvidamos que quejarnos de nosotros mismos o de los demás está fuera de lugar, debemos dejar de vernos a nosotros mismos y llevar primero nuestras peticiones a Adonai. Es fácil juzgar al pueblo de Israel, sabiendo el final de la historia y sabiendo cómo Adonai los rescatará, pero es muy diferente nos ponemos en la situación de los personajes bíblicos. El miedo, la desesperación, la ira y la preocupación son reacciones instintivas, esa fue la primera reacción de Israel hacia Moisés. Pero la pegunta es: ¿Cuál sería tu reacción?, ¿acaso recordarías las innumerables veces que Elohim te ha salvado milagrosamente, durante los meses anteriores, o te aferrarías al miedo y la preocupación?. Adonai está rompiendo los viejos paradigmas de que dependemos de nosotros y de los demás para conseguir lo que necesitamos. Él nos está diciendo "Este mes CONFÍA en Mí y recuerda que TODAS las cosas vienen de Mí."
YHWH NISSI (El Señor nuestro estandarte)
Si piensas que nada más le podía pasar a Israel en todo un mes, estas equivocado. Los israelitas ni siquiera tuvieron tiempo de alegrarse por el agua que salió de la roca y de repente fueron atacados por los amalecitas, mientras aún acampaba en Refadim (Éxodo 17:8). Israel luchó contra Amalec dirigido por Josué, mientras que Moisés, Aarón y Hur subieron a la cima de la colina para ver la batalla. Cada vez que Moisés levantaba las manos, Israel ganaba, pero cuando las bajaba por el cansancio, ellos perdían, por eso al ver esto Aarón y Hur: “por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol.”(Éxodo 17:12). Israel ganó la batalla “Y Moisés edificó un altar y lo llamó YHVH NISSI, El Señor es mi estandarte” (Éxodo 17:15). Seamos realistas, no tiene ningún sentido (si lo miramos con los ojos terrenales) que Moisés levantando sus manos cambiaría el rumbo de la batalla. Pero muchas veces Adonai nos instruye a hacer cosas que pueden parecer locas o "inútiles" a los ojos del mundo, pero que en realidad es lo que trae la victoria. Adonai en esta situación se reveló como YHVH NISSI , ¿qué nos está enseñando durante el mes de Iyar?. Él nos muestra que nuestras habilidades y destrezas, sean fuertes o débiles, no son las que nos llevan a la victoria. Nuestra victoria viene de YHWH NISSI que lucha por nosotros, y también nos muestra la importancia del apoyo entre hermanos, como lo hicieron Aarón y Hur al levantar las manos de Moisés. Cuerda de tres dobleces no se rompe fácilmente (Eclesiastés 4:12). ¿Cuántos de nuestros propios hermanos y hermanas en Yeshua están fatigados y necesitan ayuda?. Sin una parte del Cuerpo, el remanente no puede funcionar apropiadamente. Somos llamados en este mes a recordar a nuestros hermanos y hermanas y asegurarnos de que reciben el apoyo necesario para que la batalla no se pierda por la falta de apoyo. En cambio, veremos la victoria si permanecemos como una familia unida del Reino, siendo conscientes de que sin los demás, no podemos ser el gran ejército que estamos llamados a ser, para preparar el camino para el regreso del Rey de gloria, YHWH NISSI. Es hora de arrepentirnos por habernos ofendido los unos a los otros, es hora de perdonar y de ir a delante en el amor de Yeshua.
Dios está loco (enamorado)
En todos estos casos, Adonai conduce deliberadamente a los israelitas hacia una situación imposible, básicamente lo contrario de lo que haría cualquier buen líder. Agua envenenada, sin comida, sin agua y luego a luchas con los enemigos. No es un buen historial si lo miramos desde la carne, aunque también llevó a Israel a las orillas del Mar Rojo a propósito y luego puso en el corazón del faraón el deseo de atacarlos. Debemos entender que Adonai trataba de mostrarles que ellos podían confiar en Él para todo. Sin importar cuán imposible pudiera parecer a nuestros ojos. Les estaba enseñando a pensar celestialmente en lugar de manera terrenal. Cada vez que Adonai lleva a Israel un punto casi desastroso es para que puedan creer y que puedan estar a la expectativa de que un milagro debe acontecer mientras escuchan atentamente y actúan de acuerdo a las instrucciones del Eterno. No importa cuán loca pueda parecer la situación.
Después de todo lo leído cuando entran a la Tierra Prometida, queda muy claro por qué Adonai tuvo que prepararlos de esa manera, porque si no podían confiar en Él para lo básico, es decir, para la comida, el agua y la seguridad, ¿cómo podrían enfrentar las amenazas mayores que se avecinarían?. Al igual que Israel, tú has sido apartado/a y escogido/a por Él para un propósito y llamado especial, eso significa que Él necesita prepararte para que puedas cumplir ese llamado. Primero aprenderás a confiar en Él para lo esencial y cuando llegue el momento de cruzar el Jordán, no vacilarás ni retrocederás ante los traficantes del miedo. Tu identidad celestial ha sido cimentada y escrita, ahora es el momento para prepararse para tomar la decisión.
De la angustia al Cumplimiento
Mientras Yeshua yacía en la tumba, la desesperanza consumió a los discípulos pero después de su resurrección y visitación, el gozo fue abrumador. ¿Se parece a las situaciones mencionadas anteriormente?. De la desesperanza a la alegría, de la angustia al coronamiento. Yeshua les estaba preparando para lo por venir, es decir, para recibir el Espíritu Santo y llevar el Evangelio de la Paz hasta los confines de la tierra. Si crees poseer la Tierra Prometida fue abrumador, ¿te imaginas cómo fue la monumental tarea que se les dio a los Apóstoles y a los Discípulos, de llevar el Evangelio de la Paz hasta los confines de la tierra? . Fue durante este mes que Yeshua los armó con la plena revelación de Él a través de las Escrituras, después de haberles mostrado que Él es verdaderamente el Mesías resucitado en carne y hueso. Ya no tuvieron motivos para dudar de Él, al igual que los israelitas después de todos los milagros que vieron en Iyar. Ahora, tenemos el don del Espíritu Santo, así que ¿qué hace que ahora sea diferente que antes? Ahora somos un organismo global y estamos llamados a prepararnos, unidos por el Espíritu Santo con Yeshua como cabeza, sentado a la diestra del Padre. Se avecinan grandes sacudidas y grandes rompimientos, pero ¿estamos preparados y confiamos plenamente en Él, tanto Individual y como cuerpo del Mesías?, En este Iyar somos llamados a movernos, como si este fuera el último Iyar hasta el regreso de Yeshua.
Preparémonos con gran expectación para recibir la nueva revelación, sabiendo que el rompimiento está en nuestra mano, no importa cuán difícil o imposible sea la circunstancia o situación en la que nos encontremos ahora, Adonai está diciendo: "Dámelo y te haré saber lo demás". Asumamos juntos los desafíos de nuestros hermanos y hermanas este Iyar, para que cuando llegue el rompimiento, podamos regocijarnos juntos, en lugar de continuar divididos y solos. El reino caído de las tinieblas no ganará y nosotros, como Cuerpo del Mesías, aunque haya habido división, nos reunimos alrededor del Rey resucitado para que su designio sea hecho y una gran fe más el Evangelio de la Paz sea desatada en Jerusalén, en Judea y Samaria, hasta los confines de la tierra y regrese finalmente a Israel. Y la postrera gloria de YHWH cubrirá Israel y a las naciones, como el agua cubre la mar. Así que, ¡firme!, hombro con hombro, con los escudos arriba y los ojos mirando al frente. Marchemos y que el ejército de Adonai resuene por todo el mundo, dando la bienvenida al mayor derramamiento del Espíritu Santo que jamás haya existido.

