Descripción profética

Josué y Caleb,

Los dos hombres representan Josué y Caleb,los espías que dieron el buen informe ( Números 13:27-30) y los únicos hombres de su generación que sobrevivieron para ver el arca del pacto cruzar el río Jordán hacia la tierra prometida. Son más conocidos por regresar de su misión como espías, trayendo el fruto de la tierra. Sentimos que en este tiempo, más que nunca, como Cuerpo del Mesías estamos siendo llamados a manifestar los 9 frutos y 9 dones del Espíritu Santo. Llevando el arca de la alianza, el Espíritu Santo dentro de nosotros para manifestar el Reino en la tierra así como en el cielo.

Las sandalias

Sus Sandalias nos recuerdan que debemos pisar la tierra y caminar con humildad, ponernos las botas del Evangelio de la Paz diariamente (Efesios 6:15).

Los Querubines

Los Querubines en lo alto del arca son un recordatorio de que los ángeles de YHWH siempre nos protegen y nos guardan para así, poder buscar a Adonai en el lugar secreto, la silla de misericordia ante su trono.

El Arca

En el Arca se encuentra la vasija de oro llena de maná, la vara de Aarón que floreció y las dos tablas de piedra del pacto escritas con los Diez Mandamientos (Hebreos 9:4). Lo cual es un recordatorio de que Adonai cumplió sus promesas al pueblo judío, de la misma manera cumplió su promesa a nosotros al enviar al Espíritu Santo una vez que Yeshua resucito y está a la derecha del Padre (Juan 16:7).

Las prendas blancas

Las vestimentas blancas representan las túnicas blancas que muy pronto una gran multitud incontable, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, llevarán delante del trono y del Cordero. Tendremos palmas en las manos y gritaremos a una voz: "La salvación pertenece a nuestro Dios, que está sentado en el trono, y al Cordero" (Apocalipsis 7:9).

Azul real

El azul marino El fondo representa la realeza,un recordatorio de que como creyentes somos reyes y sacerdotes (Apocalipsis 1:6). Debemos comportarnos de acuerdo a la definición bíblica de estos títulos que es la de ser siervos de Adonai y siervos del pueblo.

Mientras llevamos el arca de la alianza vamos de dos en dos a las naciones y volvemos a Jerusalén, dejemos que la luz de Adonai brille y no nos preocupemos por los gigantes de la tierra. Centremos en la tierra que mana leche y miel, en todas sus promesas para cada uno de nosotros y lo veremos derribando los altos muros, destruyendo a todos los gigantes que estén de camino hacia el cumplimiento de sus promesas. "¿No te he mandado que te esfuerces y seas valiente? No temas ni desmayes (intimides), porque el Adonai tu Dios estará contigo dondequiera que vayas." (Josué 1:9).