Iyar / Ziv 5781
Un mes de preparación antes de la revelación
Hemos entrado en el segundo mes bíblico, quizás el mes más lleno de acción en las Escrituras, que a menudo se deja de lado por no ser más que un mes de relleno, sin ninguna Fiesta Bíblica importante. Sin embargo, es mucho más que un relleno y sería una tragedia para nosotros no comprender lo que Adonai nos está diciendo en este Iyar, mientras nos invita a profundizar. Este segundo mes se llamó primeramente Ziv en 1 Reyes 6:1 que significa luz o resplandor, y después del exilio babilonio se conoció como el mes de Iyar que significa florecer. Este año este mes comienza con la puesta del sol del 13 de abril y termina con la puesta del sol del 11 de mayo. Entonces, ¿cuál es el significado profético de este mes bíblico según las Escrituras y por qué nos importa?. Vamos a profundizar en los secretos y misterios de Iyar, acerquemos nuestros oídos al corazón del Padre para escuchar atentamente lo que Él está diciendo a través de Su Palabra viva, según su línea de tiempo, en lugar de la del mundo.
Iyar llega justo después del mes de la redención, cuando YHWH sacó a los israelitas de Egipto durante Pesaj, los mismos días en que después de 3,500 aproximadamente, Yeshua fue crucificado, murió y resucitó en la Pascua en Jerusalén. Este mes viene antes del mes de la Revelación, cuando Elohim le dio la Torá a Moisés en el Monte Sinaí, el mismo día donde después de casi 3500 años, el Espíritu Santo fue dado al Cuerpo del Mesías en Shavuot (Pentecostés). Entonces, ¿qué hay entre la redención y la revelación?, ¿Podría ser que el Todopoderoso se vuelva a presentar a nosotros hoy, como lo hizo después de más de 400 años de exilio en Egipto?, ¿o volverá a presentarse Yeshua como lo hizo después de su resurrección cuando se mostró a sus discípulos y cientos de personas?. Si es así, ¿con qué fin?, para averiguarlo veremos las formas y las razones por las que YHWH hizo lo que hizo durante este mes de Iyar en las Escrituras, para saber lo que nos está diciendo hoy.
YHWH RAFA (El Señor que te sana)
Durante este mes los israelitas estuvieron en las aguas de Mara, no tenían más agua y Moisés clamó a Adonai preguntando qué hacer. Él respondió diciéndole que arrojara al agua una rama en particular y esta se sanó. Fue en ese momento que Adonai estableció un decreto que se convertiría en un estándar para probar su fidelidad a Él. Él dijo: “Si oyeres atentamente la voz de YHWH tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy YHWH Rafa (el Señor que te sana) ". (Éxodo 15: 22-26). Se establecieron el decreto y la norma estándar, y la prueba comenzó.
YHWH YIREH (El Señor nuestro Proveedor)
La siguiente prueba llegó en el desierto de Sin, a la mitad del camino hacia el monte Sinaí, cuando los israelitas se quedaron sin comida y comenzaron a quejarse. Fue entonces, cuando Adonai le dijo a Moisés que llovería maná del cielo para ellos todos los días y los probó para ver quién guardaría Su día de descanso.Tenían que recolectar suficiente maná para el viernes y el Shabbat, dos días, tal y como Él lo dijo. Ten en cuenta que los Diez Mandamientos aún no se habían dado, lo que significa que Adonai estaba haciendo esto en parte para prepararlos para la revelación del Shabbat, esto les sería revelado el próximo mes en el Monte Sinaí a través de Moisés, pero por ahora solo estaban siendo obedientes. Este es un mes de prueba, pero también es un mes de revelación anticipada. Al igual que el viernes antes de la puesta del sol se conoce como el día de preparación antes del comienzo del Shabbat, piensa en Iyar como un mes de preparación donde el Espíritu Santo está señalando cosas en nosotros que debemos cuidar y mientras obedecemos, el "Para qué" se volverá muy evidente en el próximo mes, a medida que entremos en el entendimiento de lo que realmente significa descansar en Él y confiar en Él como nuestro sanador y proveedor.
YHWH ROHI (El Señor Nuestro Pastor)
Desde el desierto de Sin, Israel se movió a un lugar llamado Rephadim, donde si no lo sabías, los israelitas refunfuñaron una vez más en contra de Moisés, pero esta vez porque no había NADA de agua, ni siquiera agua amarga para hacerla dulce (Éxodo 17: 1-7). Moisés, temiendo que lo apedrearan, clamó a Adonai una vez más y esta vez mandó a tomar la vara, con la que separó el Mar Rojo, ir al monte Horeb con los ancianos de Israel y golpear la roca con ella. He aquí, el agua se derramó y no tuvieron sed. Como lector, es fácil frustrarse con Israel, pero cuando miramos hacia nuestras propias vidas, ¿cómo reaccionaríamos si nuestros hijos y nuestro ganado murieran de sed?, ¿Culparías a tu líder o acudirías a Adonai en busca de ayuda?. Al igual que los israelitas, a menudo olvidamos que cuando nos quejamos de nosotros mismos o de los demás, esto está fuera de lugar y en cambio, debemos llevar nuestras peticiones a nuestro Padre primero.
Siempre es fácil juzgar a las personas cuando ya sabemos el final de la historia y conocemos cómo Adonai acudirá al rescate pero es algo completamente diferente cuando nos ponemos en el lugar de la gente de las Escrituras. El miedo, la desesperación, la ira y la preocupación son nuestro primer instinto, al igual que la reacción de Israel hacia Moisés. Pero la pegunta es: ¿Cuál sería tu reacción?, ¿Recordarías las innumerables veces que Elohim te salvó milagrosamente en los meses anteriores o te aferrarías a los viejos hábitos del miedo y la preocupación?. Adonai está rompiendo los viejos paradigmas que dependen de nuestra voluntad y la de los demás, más cuando se trata de lo que necesitamos y Él nos dice: "Este mes CONFÍA en Mí y recuerda que TODAS las cosas vienen de Mí."
YHWH NISSI (El Señor nuestro estandarte)
Si pensabas que nada más le podría suceder a Israel en un mes, estabas equivocado. Los israelitas ni siquiera tuvieron tiempo para alegrarse por el agua de la roca, porque inmediatamente fueron atacados por los amalecitas, mientras todavía acampaban en Rephadim (Éxodo 17: 8). Israel luchó contra Amalec dirigido por Josué, mientras Moisés, Aarón y Hur fueron a la cima de la colina para ver la batalla. Cuando Moisés levantaba sus manos, Israel ganaba pero cuando las bajaba debido a la fatiga, ellos perdían. Cuando Aarón y Hur vieron esto: “por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol.”(Éxodo 17:12). Israel ganó la batalla “Y Moisés edificó un altar y lo llamó YHWH NISSI, El Señor es mi estandarte” (Éxodo 17:15). Seamos realistas, si pensamos en nuestra carne no tiene ningún sentido que Moisés levantara sus manos y que cambiara el rumbo de la batalla, pero muchas veces Adonai nos instruye a hacer cosas que pueden parecer locas o inútiles a los ojos del mundo, pero en realidad eso es lo que trae la victoria.
Entonces, ¿qué estaba enseñando YHWH NISSI a Israel y qué nos está enseñando a nosotros este mes de Iyar? Él nos está muestra que nuestras capacidades y habilidades, no importa cuán fuertes o débiles sean, no son lo que nos conducen a la victoria. Nuestra victoria viene de YHWH NISSI que lucha por nosotros, pero también nos muestra la importancia del apoyo de los hermanos como Aarón y Hur, levantando las manos de Moisés, recordemos que cordón de tres dobleces no se rompe fácilmente (Eclesiastés 4:12). ¿Cuántos de nuestros hermanos y hermanas en Yeshua están fatigados y necesitan ayuda? Sin una parte del Cuerpo, el remanente no puede funcionar correctamente. Estamos siendo llamados en este mes a recordar a nuestros hermanos y hermanas para asegurarnos de que reciban el apoyo que necesitan. Así la batalla no será perdida por la falta del apoyo que tanto necesitan. En cambio, veremos la victoria al permanecer como una sola familia de Reino,conscientes de que sin los demás, no podemos ser el gran ejército que estamos llamados a ser para preparar el camino para el regreso del Rey de gloria, YHWH NISSI.
Dios está loco (enamorado)
En todos estos casos, Adonai deliberadamente lleva a los israelitas a una situación imposible, básicamente hace lo opuesto a lo que supuestamente buen líder haría. Agua envenenada, sin comida, sin agua de nuevo, y luego directamente en las manos del enemigo. No es un buen historial si lo miras de esa manera, pero si lo comparas a cómo Él llevó a Israel a propósito a las orillas del Mar Rojo y puso en el corazón del Faraón para atacarlos, comenzamos a entenderlo todo. Adonai estaba tratando de mostrar a su Pueblo que podían confiar en Él para todo, sin importar cuán imposible o cuán contradictoria pueda parecer la situación según nuestros paradigmas terrenales. Les estaba enseñando a pensar de la manera celestial, en lugar de la terrenal. Cada vez que Adonai lleva a Israel al al límite, es para que pueda desarrollar una gran expectativa, esperando un milagro. Se trata de escuchar atentamente y actuar de acuerdo a todas sus instrucciones, sin importar cuán "locas" pudieran parecer. Si leemos lo que sucedió, a continuación cuando entran a la Tierra Prometida, se vuelve muy claro el propósito por el cuál Adonai tuvo que prepararlos de esa manera, ya que si ni siquiera podían confiar en Él para lo básico como comida, agua y defensa, ¿Cómo podrían afrontar las amenazas mucho más mayores que se avecinarían?. Al igual que Israel, tú has sido apartado y elegido por Él, para un propósito y un llamado especial, eso significa que Él necesita prepararte para cumplir ese llamado primero, confiando en Él para lo esencial para que cuando llegue el momento de cruzar el Jordán no dudes ni retrocedás frente a los detractores y los miedosos. Tu identidad celestial se habrá consolidado.
De la angustia al Cumplimiento
Mientras Yeshua yacía en la tumba, la desesperanza consumió a los discípulos pero después de su resurrección y visitación, el gozo fue abrumador. ¿Se parece a las situaciones mencionadas anteriormente?. De la desesperanza al gozo, de la angustia a la consumación, pero Yeshua solo los estaba preparando para lo que estaba por venir, es decir, al derramamiento del Espíritu Santo para llevar el Evangelio de la paz hasta los confines de la tierra. Si crees que conquistar la Tierra Prometida fue abrumador, imagina la monumental tarea que se les encomendaría a los Apóstoles sus discípulos. Fue durante este mes que Yeshua los armó con la revelación completa mediante las Escrituras, después de haberles mostrado quien es Él y mostrándoles la verdad acerca del Mesías resucitado en carne y sangre. Ya no tenían ninguna razón para dudar de Él, al igual que los israelitas después de todos los milagros que sucedieron en el mes de Iyar. Ahora tenemos el don del Espíritu Santo, así que, ¿qué hace que la cosa ahora sea diferente? Ahora somos un cuerpo global llamado a prepararse, unidos a través del Espíritu Santo con Yeshua como cabeza, sentado a la diestra del Padre. Se avecinan grandes sacudidas y grandes avances, pero ¿estamos preparados?. Individualmente y como el cuerpo del Mesías, estamos siendo llamados en este Iyar para movernos como si este fuera el último Iyar antes de que Yeshua regrese.
Preparémonos con gran expectativa para recibir una nueva revelación, sabiendo que el gran rompimiento está cerca. Cualquier circunstancia, situación difícil o imposible en la que nos encontremos ahora, Adonai nos está diciendo "dámela y yo te haré entender el resto más adelante". Asumamos juntos los desafíos de nuestros hermanos y hermanas este Iyar, para que cuando llegue el rompimiento, podamos regocijarnos juntos, en lugar de continuar divididos y solos (cuando ese no es el Camino). El reino caído de las tinieblas no ganará, no ha ganado y nosotros, como el Cuerpo del Mesías, aunque ha habido división últimamente, nos unimos al Rey resucitado para que lleguemos a una determinación firme y de gran fe, para que el Evangelio de la Paz que salió desde Jerusalén, a Judea y Samaria, hasta los confines de la tierra, regrese y para que la gloria tardía de YHWH cubra las naciones como las aguas cubren la mar. Hombro con hombro, con nuestros escudos en guardia y nuestros ojos al frente. Que la marcha y el sonido del ejército de Adonai se escuchen en todo el mundo, dando la bienvenida al mayor derramamiento del Espíritu Santo que jamás haya existido.

